Delcastillo es un estudio de arquitectura y construcción chileno que necesitaba una identidad a la altura de su trabajo — sólida, contemporánea y con carácter propio. En un sector donde la imagen suele quedar en segundo plano, el reto era construir una marca que comunicara rigor profesional sin perder personalidad.
Diseñé el sistema visual completo: logotipo, paleta cromática, tipografía y aplicaciones de marca. La identidad toma prestado el lenguaje de la arquitectura — líneas limpias, proporciones cuidadas, nada sobrante — y lo traduce en una marca que se ve igual de bien en una tarjeta de presentación que en la fachada de una obra.
La consistencia visual es el principal activo de este proyecto. Que cada pieza de comunicación refuerce la misma idea: un estudio que hace las cosas bien, desde el primer boceto hasta la entrega final.


